Mica 5D Cubre Pantalla Completa Huawei, Samsung, iPhone

S/.29.00

Los modelos de línea más alta suelen contar con un plus de seguridad en forma de Gorilla Glass, Dragontrail o Dinorex, pero para ejercer de acompañante tenemos en el mercado los conocidos protectores de pantalla. Más económicos en plástico, más costosos y eficientes en vidrio. ¿Por qué esa diferencia? Principalmente por la dureza.

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Descripción

Mientras que un protector de plástico logrará evitar que la pantalla de nuestro smartphone se arañe, posiblemente no será capaz de evitar que un golpe potente lo traspase. Algo que sí se evitará con el protector de cristal que, en muchas ocasiones, será más grueso que el de plástico. Aunque en términos de limpieza y transparencia, el vidrio siempre será superior. Los de vidrio, por ejemplo, estallan al alcanzar el límite de su resistencia y libran a la pantalla que protegen de ese estrés, algo que no ocurre con el plástico.

El cristal estalla pero el plástico transmite casi todo el impacto hacia la pantalla Otra diferencia entre el cristal y el plástico es el tacto. Los dedos no deslizan de igual forma sobre un material y otro y, por tanto, el cristal es más apreciado como protector para las pantallas de nuestros teléfonos móviles. Aunque, resumiéndolo todo grosso modo, la protección que ofrece el vidrio o cristal es mayor que la ofrecida por el plástico. De ahí el aumento de precio.

Decíamos que los protectores de pantalla no hacen milagros y es la cruda realidad. Aunque llevemos los más resistentes, una caída puede provocar una gran vibración en todo el dispositivo que afecte a su interior. Los impactos directos sobre la pantalla también pueden llegar a traspasar el cristal protector aunque no lo rompan, simplemente transmitiendo la vibración del objeto al propio panel del terminal. Así que, aunque uséis protectores de pantalla y fundas, extremad la precaución por la salud de vuestro smartphone.

Todos los protectores de cristal ofrecen una buena experiencia cuando usamos un sólo dedo para interactuar con la pantalla, transifiriendo bien el toque a la pantalla, pero la cosa cambia cuando necesitamos acudir a más de una interacción al mismo tiempo. La funcionalidad multitáctil de la pantalla puede verse afectada por el cristal elegido en base a su capacidad para transmitir nuestras pulsaciones.

La resistencia de un protector de cristal no radica tanto en su grosor pues las distintas técnicas para templar el cristal durante su construcción, además de la propia trama interna del material, permiten jugar con estas dimensiones. El grosor puede ser, en última instancia, un tema más estético y de tacto que otra cosa. Un cristal más grueso se notará más por los bordes que uno más delgado.